Nuestros Plátanos
Diferencias
entre el Plátano de Canarias y la banana
Los plátanos de Canarias se diferencian por su sabor más dulce, su aroma y sus inconfundibles motitas.
Esto es debido a que poseen un mayor índice de humedad, por lo que son mucho más jugosos que la banana, que es más seca y tiene una textura más harinosa por su composición en carbohidratos, azúcares solubles y sacarosa.


Los motivos de estas diferencias son fundamentalmente:
1. El cultivo del plátano en Canarias es tradicional y realizado por pequeños productores. A diferencia de la banana, el Plátano de Canarias no es propiedad de grandes multinacionales controladoras de la producción en terceros países sino que es la marca que unifica a 8.000 productores independientes que desarrollan el cultivo en 9.100 Has en 6 islas de Canarias.
En este capítulo también influye el clima subtropical y suave de las Islas Canarias que permite entre otras cosas que el grado de madurez se alcance poco a poco con una permanencia en la planta que es mayor en el plátano de Canarias (6 meses) que en la banana (3 meses). Esto confiere a nuestro plátano un mayor grado de madurez, sabor y aroma.
2. El plátano de Canarias es producción europea y como tal a diferencia de la banana, su producción está vinculada a los estándares de control fitosanitario, medio ambiente y seguridad alimentaria de la Unión Europea, mucho más exigente que los países de origen de sus competidores que son principalmente Ecuador, Colombia, República Dominicana, Costa de Marfil, y Camerún.
ANÁLISIS COMPARATIVO FITOSANITARIOS
Actualmente, la normativa europea permite que, aún estando prohibido el uso de un fitosanitario concreto en los cultivos de la UE, esta sustancia sí esté presente en los productos importados de terceros países, siempre que no excedan el Límite Máximo de Residuos (LMR) permitido.
Esto conlleva una gran diferencia entre el plátano de Canarias y las bananas importadas en relación con el uso de productos fitosanitarios. En concreto, la banana de terceros países que encontramos en los mercados europeos ha empleado en su cultivo hasta 33 sustancias activas, incluyendo algunas no aprobadas por la legislación comunitaria debido a su toxicidad o peligrosidad ambiental.
Por contra, el plátano producido en España cuenta con un máximo de seis materias activas autorizadas, cuyo uso está restringido a aplicaciones puntuales y sólo cuando no existen alternativas eficaces.



